El monte Carrascalejo fue adquirido en la segunda mitad del siglo XIX por Melquiades Soria y Lorenzo Nafría. Así consta en la escritura de venta rubricada ante el notario de Soria, Pedro Abad y Crespo, el 24 de agosto de 1868. Según consta en la documentación de la época se trataba de una finca de unas 128 hectáreas poblada de sabinas y situada en el término de La Cuenca que, tras pertenecer a los propios de la localidad, fue subastada por el Estado de acuerdo con las leyes desamortizadoras. Tasada en 120 escudos fue adjudicada por más de 700 a Cosme Lapuerta un vecino de Soria que actuaba de intermediario para los dos primeros.